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¿Qué parte del cerebro del perro afecta el comportamiento?


El comportamiento de un perro puede parecer algo simple que se puede enseñar. Varias partes del cerebro de un perro trabajan juntas para conducir una sinfonía de procesos neurológicos y reacciones químicas a los estímulos. Esos procesos crean el comportamiento resultante.

El sistema límbico

El sistema límbico es la parte más primitiva del cerebro del perro y funciona prácticamente igual en los perros que en los humanos. Se encarga de experimentar y expresar emociones, que pueden afectar directamente el comportamiento. Partes del sistema límbico incluyen la amígdala, que genera miedo y agresión, el hipotálamo, que es responsable de desencadenar la liberación de hormonas y el hipocampo, que ayuda en la memoria. Existe un vínculo directo entre el sistema límbico y el sistema nervioso autónomo, lo que permite que los comportamientos físicos sean causados ​​por las emociones. Por ejemplo, los centros de hambre y sed de un perro se suprimen cuando se siente triste o deprimido, por lo que muchos perros no comen ni beben mientras sus dueños no están. Existe un vínculo directo entre la emoción y el comportamiento resultante.

El hipotálamo

El hipotálamo es responsable de regular la liberación de hormonas y de producir respuestas conductuales apropiadas basadas tanto en la memoria como en el instinto. El hipotálamo desencadena comportamientos necesarios para el mantenimiento diario, como comer, beber y regular el calor corporal. Ayuda al perro a sentir emociones y comprender las relaciones entre las emociones positivas y ciertos comportamientos. Por ejemplo, la actividad en el hipotálamo puede ayudar a tu perro a experimentar una emoción positiva como el orgullo, la felicidad, el disfrute o el afecto, asociarlo con un comportamiento en particular y decidir que vale la pena repetirlo.

Corteza cerebral

Donde el sistema límbico es el centro emocional del perro, la corteza cerebral es su centro de pensamiento. Produce aprendizaje, memoria, atención, conciencia perceptiva y resolución de problemas. Cuando se trata del comportamiento del perro, la corteza cerebral y el sistema límbico tienen una relación importante entre sí. Mientras se estimula o se utiliza un sistema cerebral, se inhibe la función de los demás. Lo que esto significa en términos de comportamiento es que si un perro tiene miedo o ansiedad, probablemente no podrá aprender o pensar en resolver un problema.

Consejos de entrenamiento

Los perros experimentan una amplia gama de emociones, que afectarán directamente cómo reacciona a varios estímulos. Cuando está ansioso, molesto o asustado, no responderá al entrenamiento. Las recompensas positivas por los comportamientos deseados funcionan mejor, ya que estimularán las partes del cerebro del perro que asocian las emociones placenteras con esos comportamientos. Como las personas, cada perro tiene una tolerancia diferente a un estímulo particular, por lo que lo que funciona para un perro puede ser inapropiado para otro. Ya sea que esté entrenando a su perro usted mismo o trabajando con un adiestrador de mascotas profesional, asegúrese de que sus métodos estén diseñados específicamente para adaptarse a su perro.


Ver el vídeo: Cerebro y conducta - Procesos psicofisiológicos básicos (Septiembre 2021).